Tras el escalofriante quíntuple homicidio ocurrido este viernes en el barrio El Monarca, la clase política uruguaya reaccionó con una mezcla de consternación y duras críticas, principalmente desde los legisladores de la oposición, quienes cuestionaron la gestión gubernamental en materia de seguridad.
El senador colorado Robert Silva, utilizando sus redes sociales, lanzó un contundente mensaje a la administración, declarando que «el país no se gobierna con videítos mentirosos y manijeros» y urgiendo a las autoridades a «háganse cargo porque todo se está yendo de las manos», en una clara alusión a la escalada de violencia en el país.
En esa misma línea de descontento, el exministro del Interior Nicolás Martinelli dirigió sus comentarios directamente al presidente y al titular de la cartera, Carlos Negro. A través de su cuenta en la red social X, Martinelli inquirió: «¿tan difícil es encontrar otro ministro, uno que esté a la altura de la silla que ocupa?», evidenciando su profunda desaprobación a la gestión actual.
El diputado nacionalista Pablo Abdala también sumó su voz a las críticas contra el Ministerio del Interior. Sostuvo que este trágico evento «nos enfrenta a una realidad que tenemos que asumir y es el crecimiento de la violencia letal, que es el crecimiento de la lucha entre las bandas, de los ajustes criminales». Abdala concluyó que, lamentablemente, «el gobierno y el Ministerio del Interior no están logrando controlar esta situación».
Por su parte, el presidente del Frente Amplio, Fernando Pereira, adoptó un tono más reflexivo, aunque igualmente preocupado. Calificó el incidente como «tristísimo» y enfatizó que «la vida, para quienes tenemos valores humanistas, es el valor supremo a preservar». Pereira reconoció honestamente que «hasta ahora no hemos podido resolver el tema, ninguno de los partidos», pero contrastó esta realidad al señalar que «hoy el Uruguay tiene un Plan Nacional de Seguridad Pública que lo va a llevar adelante».
Fuente: Enlace Original


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