La Comisión de Hacienda de la Cámara de Diputados ha iniciado el análisis de una iniciativa legislativa que busca disminuir en un 50% las sanciones económicas impuestas por infracciones de tránsito en las rutas nacionales, con un enfoque particular en las penalizaciones por exceso de velocidad.
El diputado Sebastián Andujar, del Partido Nacional, presentó y defendió esta propuesta, la cual plantea un rango de multas que oscilaría entre 2,5 y 12 unidades reajustables (UR). Es fundamental destacar que esta modificación no afectaría las sanciones aplicadas por conducir bajo los efectos del alcohol o sustancias estupefacientes, las cuales mantendrían su rigor.
Según la exposición de motivos del proyecto, la finalidad es «adecuar a la baja» las multas por exceso de velocidad previstas en el Decreto 303/023, disminuyendo los valores hasta en un 50% en ciertos escenarios. Esto busca que sean «más proporcionales y accesibles», sin que por ello se vea afectada su eficacia disuasoria.
La tabla de valores propuesta para las multas quedaría de la siguiente manera:
* Exceso de velocidad de hasta 20 km/h por encima de lo permitido: se reduciría de 5 UR a 2,5 UR.
* Exceso entre 21 y 30 km/h: se reduciría de 8 UR a 4 UR.
* Exceso entre 31 km/h y hasta el doble de la velocidad máxima permitida: se reduciría de 12 UR a 6 UR.
* Exceso del doble o más de la velocidad máxima permitida: se reduciría de 15 UR a 12 UR.
El texto del proyecto aclara que la disminución de los importes no implicaría la eliminación de las demás sanciones complementarias. Estas, como el descuento de puntos del Permiso Único Nacional de Conducir (PUNC), las suspensiones de licencia o la inmovilización de vehículos, se mantendrían vigentes para asegurar la integralidad del sistema de seguridad vial.
Se enfatiza que esta medida no busca flexibilizar la aplicación de la normativa, sino más bien «un reequilibrio que fomente el cumplimiento voluntario». Asimismo, el documento subraya que, debido a su «alta peligrosidad y el riesgo asociado a la preservación de la integridad física y la vida de las personas», las penalidades por conducir bajo los efectos del alcohol o las drogas conservarán su severidad actual.
Finalmente, el proyecto argumenta que esta reforma «se alinea con experiencias exitosas en otros países», donde la estrategia de combinar sanciones económicas más moderadas con campañas de prevención ha resultado en «reducciones sostenidas en la siniestralidad».
Fuente: Enlace Original


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