TÍTULO: MGAP expone estrategias y expedientes ante la detección de residuos biológicos en alimentos para salvaguardar los mercados.
CUERPO: El Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP) ha intensificado su supervisión para reducir al mínimo la presencia de residuos biológicos en productos alimenticios, implementando un sistema que permite identificar, rectificar y proteger los destinos comerciales de Uruguay.
La Dirección General de Servicios Ganaderos (DGSG) del MGAP ha comunicado que, durante el año 2025, se iniciaron 308 expedientes administrativos. Estos casos estuvieron vinculados a la detección de vestigios de medicamentos veterinarios, plaguicidas o contaminantes en alimentos de origen animal. En lo que va de 2026, se han sumado 191 expedientes adicionales, elevando el total a 499 actuaciones dirigidas a productores rurales, empresas, fideicomisos y profesionales veterinarios desde principios del año anterior.
La DGSG compartió estos resultados con la ciudadanía en el marco del Programa Nacional de Residuos Biológicos (PNRB), reafirmando su compromiso con la transparencia activa y la preservación del estatus sanitario de la nación. Se aclaró que estas cifras no reflejan un deterioro de la sanidad, sino más bien un incremento en los esfuerzos de vigilancia. A partir de octubre de 2025, el MGAP elevó en un 20% el muestreo oficial en plantas frigoríficas, enfocándose en áreas con mayor prevalencia de garrapatas. Una mayor fiscalización resulta en una mayor detección: cada expediente abierto representa una situación que el sistema identificó, rastreó hasta su origen y sometió a un procedimiento. Esta es, precisamente, la operatividad esperada de un sistema de vigilancia sólido.
El sistema de trazabilidad individual del ganado uruguayo, único a esta escala global, permite que una detección analítica en un frigorífico o en un mercado extranjero se convierta, en pocos días, en la identificación del establecimiento de origen y el subsiguiente inicio de acciones. Ningún expediente se inicia sin contar con un resultado analítico que confirme una no conformidad.
**Evitando la reincidencia del problema**
El objetivo primordial del PNRB no es penalizar a los productores, sino asegurar la inocuidad de los alimentos y el acceso de Uruguay a los mercados. Por ello, la primera respuesta del sistema ante una detección es de carácter correctivo y preventivo, basada en tres líneas de acción:
1. El establecimiento implicado es sometido a una interdicción preventiva para el envío de animales a faena en el Sistema Nacional de Información Ganadera (SNIG). La interdicción no es una sanción, sino una medida cautelar que resguarda la cadena exportadora mientras se investiga, y una herramienta para que el productor subsane su situación.
2. Para levantar la interdicción, el establecimiento debe presentar un plan de trabajo, elaborado en conjunto con un veterinario de libre ejercicio y aprobado por los servicios técnicos oficiales, que garantice la adecuación de las prácticas en el uso de medicamentos veterinarios.
3. Paralelamente, el MGAP, junto con el INAC, implementa una campaña nacional de capacitación sobre el uso responsable de medicamentos veterinarios y el cumplimiento de los tiempos de espera. A esto se suma el nuevo etiquetado que destaca los períodos de retiro en los envases, con el fin de evitar que cualquier productor incumpla por falta de conocimiento.
Desde el MGAP se ha señalado que, en la gran mayoría de los casos, la detección se debe al incumplimiento de los tiempos de espera entre la aplicación de un producto y el envío a faena, a menudo por desconocimiento, y no por conductas deliberadas. El sistema está diseñado para que estos casos sean corregidos y no se repitan.
**Resoluciones sancionatorias**
En el periodo analizado, se dictaron 52 resoluciones sancionatorias ligadas al PNRB (23 en 2025, relativas a expedientes iniciados en años anteriores, y 29 en 2026). A estas se suman 6 resoluciones tramitadas bajo el amparo de la Resolución DGSG N° 311/2025, el régimen de faltas vigente desde octubre de ese año.
La discrepancia entre los expedientes iniciados y las sanciones dictadas se explica por dos motivos. Primero, el debido proceso administrativo: todo administrado tiene derecho a revisar las actuaciones, presentar descargos, ofrecer pruebas y ser escuchado antes de que se emita una resolución. Un expediente en curso no es una sanción predeterminada, sino una investigación en desarrollo. Segundo, la propia lógica del sistema: cuando se verifica la corrección y la situación se regulariza, la respuesta sancionatoria se ajusta conforme a derecho. Esto no implica tolerancia ante el incumplimiento reiterado o grave. La normativa vigente contempla suspensiones obligatorias en el movimiento de ganado y sanciones considerablemente mayores para la detección de residuos por encima de los límites máximos, y considera una falta muy grave el empleo de productos no autorizados. Uruguay no puede permitir que quienes no respetan los tiempos de espera pongan en riesgo el esfuerzo de toda la cadena. El marco normativo actual, la Resolución DGSG N° 311/2025 y el Decreto N° 88/2026 –que renovó íntegramente el régimen de prevención y vigilancia en vigor desde 2009–, dota al Estado de las herramientas necesarias para evitarlo.
**Una estrategia integral a lo largo de la cadena**
Las acciones del PNRB forman parte de una estrategia más amplia que aborda el problema desde su raíz:
* El Plan Nacional de Lucha contra la Garrapata, que trata la causa subyacente de muchas de las detecciones: la creciente resistencia del parásito, que conduce a un uso más intensivo de garrapaticidas.
* La capacitación y el nuevo etiquetado, que llevan la información de los tiempos de espera a cada envase y a cada establecimiento.
* La evaluación de proveedores integrada en los manuales de buenas prácticas de los frigoríficos, que suma a la industria como aliada en el control.
* El muestreo intensificado y la trazabilidad, que garantizan que ninguna detección quede sin respuesta.
Prevención, acompañamiento técnico, corrección y, cuando es pertinente, sanción: en este orden opera el sistema.
**¿Por qué es crucial?**
Uruguay exporta alimentos a los mercados más exigentes del mundo, y su activo más valioso es la confianza construida durante décadas sobre la trazabilidad y la inocuidad. La gran mayoría de los productores uruguayos cumple rigurosamente con las buenas prácticas. El trabajo del PNRB protege precisamente este esfuerzo, impidiendo que el incumplimiento de unos pocos, a menudo corregible, comprometa la reputación sanitaria que es de todos.
«El fin del Programa no es castigar al productor, sino lograr que el problema sea detectado, corregido y no se repita. Brindamos acompañamiento técnico a quien ha tenido un incumplimiento para que regularice su situación, y actuamos con firmeza cuando las conductas reiterativas ponen en riesgo los mercados que son patrimonio de todos. Esa es la medida con la que nos evalúan nuestros compradores, y el Estado tiene la obligación de mantenerla», afirmó el Dr. Marcelo Rodríguez, Director General de Servicios Ganaderos.
Finalmente, la DGSG reafirma en este informe su compromiso de continuar divulgando periódicamente los resultados del Programa Nacional de Residuos Biológicos, entendiendo que la transparencia en el funcionamiento de los sistemas de control es, por sí misma, una garantía sanitaria tanto para los mercados como para la sociedad.
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