La Federación Rural critica duramente al Estado y expone sus exigencias sobre el gasoil, el dólar y el 1% municipal

La Federación Rural (FR) manifestó su enérgico rechazo a la actual gestión estatal, afirmando que «el productor no puede seguir financiando la pérdida de competitividad del país». Tras su reunión habitual de este lunes, las autoridades de la gremial difundieron un comunicado el 23 de junio de 2026, señalando un persistente desequilibrio fiscal donde el Estado gasta por encima de sus ingresos.

Bajo el título «Es tiempo de señales para el crecimiento», el documento de la FR, presidida por Rafael Normey, reitera una preocupación histórica: los costos de producción uruguayos se mantienen significativamente más altos que los de sus competidores. La entidad destaca que, a pesar de la reciente disminución en el precio internacional del petróleo, el valor del gasoil en Uruguay permanece elevado, lo que perjudica severamente la producción local.

Como ejemplo, se menciona que el Gasoil 50S escaló un 26,3% en solo tres meses, pasando de $48,90 en febrero a $61,76 por litro desde el 1° de junio de 2026. Según la FR, el precio debería ubicarse en torno a los $50,63 por litro, valor registrado en abril del mismo año. Para los ruralistas, el combustible es un pilar fundamental para el sector agropecuario, el transporte y toda la cadena productiva, y cada aumento de costo menoscaba la competitividad, la inversión y el desarrollo del interior del país. Por ello, instan a que la reducción del precio internacional se refleje con transparencia en el valor final.

La FR atribuye estos desequilibrios a un problema estructural: un déficit fiscal crónico que fuerza al país a recurrir al endeudamiento para cubrir sus gastos. La entidad considera injusto que esta carga recaiga una y otra vez sobre los sectores productivos. Según su visión, Uruguay precisa un Estado ágil, prudente y dedicado a fomentar la producción, en lugar de incrementar los costos para quienes impulsan la economía. Subrayan que sin producción no hay exportaciones, y sin exportaciones, no hay empleo de calidad ni desarrollo sostenible.

Respecto al tipo de cambio, la Federación Rural observa un dólar que no acompaña el aumento de los costos internos, lo que genera un «atraso cambiario» que erosiona la rentabilidad de las empresas agropecuarias. Esta situación, lejos de ser una cuestión teórica, impacta directamente a miles de productores, frenando inversiones, complicando la renovación generacional y limitando el progreso económico en el interior del país.

La gremial también volvió a exigir la eliminación del impuesto departamental a la comercialización de semovientes, conocido como el «1% municipal». A días de que expire el plazo para una decisión sobre este tributo, la FR reafirma su postura histórica: considera que carece de fundamento técnico, económico y jurídico en la actualidad. Argumentan que, tras más de seis décadas de aplicación, su supresión no sería un favor al productor, sino la rectificación de una injusticia arrastrada por generaciones. La Federación confía en que las autoridades demostrarán compromiso con el sector productivo y brindarán «señales claras» de apoyo a quienes dinamizan el interior del país.

En sus conclusiones, la Federación Rural enfatiza que Uruguay demanda una reducción de costos, menor burocracia y una presión fiscal aliviada, priorizando la competitividad, la inversión y la confianza en sus productores. La organización asegura que continuará defendiendo los intereses del agro para que este sector, motor del desarrollo nacional, prospere, convencida de que «cuando al productor le va bien, le va bien al Uruguay».

Fuente: Enlace Original

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