Una intensa agitación sacudió el mercado global de granos, con descensos en los precios que oscilaron entre un 5% y un 6%. En Uruguay, donde las cosechas y siembras continúan, las cotizaciones de productos como la soja, el trigo, el maíz y la colza experimentaron bajas significativas, marcando un periodo de alta volatilidad. La situación se reporta el 7 de junio de 2026, según Blasina y Asociados, con una imagen de la cosecha de maíz uruguayo, uno de los cultivos afectados.
La presión sobre los precios se atribuye a una combinación de factores globales. Estos incluyen un fortalecimiento del dólar, la disminución del valor del petróleo, una baja en las acciones de Wall Street, pronósticos favorables para los cultivos de soja y maíz en Estados Unidos, y el avance de la cosecha de trigo en el hemisferio Norte.
La incertidumbre comercial también ha jugado un papel crucial. La reciente intención de la administración estadounidense de aplicar aranceles de hasta el 12,5% a sesenta países –entre ellos China, la Unión Europea y Uruguay–, bajo cuestionamientos por sus políticas laborales, generó inquietud. A esto se suma la reducida demanda de China por productos agrícolas de Estados Unidos, exacerbando la presión bajista. Los fondos de inversión, con amplias tenencias en soja y maíz, aprovecharon para liquidar posiciones.
**La soja en descenso**
El precio de la soja experimentó una notable caída en Uruguay, superando los US$ 20 por tonelada durante la semana, cerrando el viernes por debajo de los US$ 380/ton, un mínimo en cuatro meses. Esto contrasta con los US$ 420/ton alcanzados a mediados de mayo. En la Bolsa de Chicago, la posición de julio de la soja ajustó un 5,5%, pasando de US$ 436 a US$ 412 por tonelada. El aceite y la harina de soja también retrocedieron, en línea con el abaratamiento del petróleo, que finalizó la semana en torno a los US$ 92 por barril de crudo Brent.
La cosecha de soja en Uruguay está prácticamente terminada, aunque las últimas parcelas sufrieron demoras por días nublados y con niebla. Alejandro Solsona, secretario de Copagran, explicó que esto solo afecta la finalización de las labores, sin problemas de calidad, pero con rendimientos bajos por la escasa luminosidad. Los productores evitan cosechar con humedades del 16% o 17% para evitar costos de secado y flete. Los rendimientos han sido muy variables; en Copagran Paysandú promediaron 2.300 kg/ha, en Río Negro entre 1.600 y 2.000 kg/ha, y en Soriano y Colonia alrededor de 1.300 kg/ha, con extremos de 500 y 2.500 kg/ha. Los suelos más fértiles fueron los más perjudicados por la falta de agua y las altas temperaturas de enero a marzo. Un porcentaje menor de chacras no pudo ser cosechado.
**Nueva semana difícil para el trigo**
El trigo enfrentó otra semana adversa en la Bolsa de Chicago, con una baja del 5% en la posición de julio, cayendo de US$ 236 a US$ 224. Desde el 13 de mayo, el precio del trigo ha perdido US$ 36 por tonelada, casi un 14%, lo que arrastró las cotizaciones de la cebada en Uruguay a US$ 225 por tonelada al cierre de la semana, aunque recientemente había superado los US$ 250. La presión sobre el trigo se intensificó por el dólar fuerte, la venta de posiciones por parte de fondos de inversión y el progreso de las cosechas, además de las buenas perspectivas de producción en Rusia.
**Fluctuaciones en la colza**
La colza experimentó una semana de marcada fluctuación. A mitad de semana, alcanzó un valor histórico desde 2022 de 538,5 euros por tonelada (equivalente a US$ 626), lo que impulsó las cotizaciones en Uruguay hasta los US$ 554. Sin embargo, al final de la semana, los precios se ajustaron a la baja entre US$ 10 y US$ 12, principalmente debido al abaratamiento del petróleo. La estrecha relación entre los aceites y los combustibles, en un escenario de variaciones geopolíticas, se espera que continúe brindando soporte a las oleaginosas destinadas a biocombustibles, como la colza uruguaya, exportada a Europa para la producción de combustibles de aviación sostenibles.
**Maíz bajo presión en EEUU**
El maíz en Chicago registró la mayor caída entre los granos, con un ajuste del 6,5% en la posición de julio, bajando de US$ 175 a US$ 164 por tonelada en la semana. En Estados Unidos, las cotizaciones del cereal se vieron afectadas por los pronósticos de precipitaciones superiores a lo normal en la principal zona productora durante los próximos 15 días, lo que refuerza las expectativas de una buena cosecha, dado el avanzado estado de la siembra. Adicionalmente, el fortalecimiento del dólar, la salida de capitales especulativos de posiciones largas y la preocupación por posibles nuevos aranceles a mercados clave como México y Corea del Sur agudizaron la presión bajista. En los campos uruguayos, se está recolectando maíz de segunda con alto contenido de humedad (25% a 27%) para uso en tambos y corrales, mientras que el maíz de segunda seco, con un valor de US$ 245 por tonelada, no está siendo trillado actualmente.
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