Incremento en valores de lana y carne ovina estimula la retención de vientres reproductores

Los mercados ovinos, tanto a nivel global como local, experimentan un marcado impulso. En Australia, la lana ha alcanzado un nuevo máximo de precio para la temporada actual, mientras que en Uruguay, los corderos registraron un valor histórico de US$ 6 por kilo. Este fenómeno, observado el 9 de mayo de 2026, refleja las dinámicas recientes del sector, según reportes de Blasina y Asociados.

Las estadísticas ganaderas actualizadas de 2025 en el país revelan una corrección al alza en el conteo de ovinos, sumando 46.666 cabezas adicionales a la cifra preliminar de septiembre de 2025. A pesar de esta rectificación, el total de 4.799.066 lanares constituye un mínimo histórico para la población ovina, reflejando una disminución del 11,5% (equivalente a 621.595 animales) desde 2024. Esta contracción es directamente proporcional a la notable reducción en la oferta de ovinos destinados a la faena.

Durante abril, la faena ovina no llegó a las 20.000 cabezas, marcando, según el Instituto Nacional de Carnes (INAC), el registro más bajo en una década, superando apenas los 15.807 animales faenados en abril de 2016. Esta actividad sufrió una drástica caída del 44% en comparación con abril de 2025, y en el primer cuatrimestre del año, la reducción acumulada fue del 25%, pasando de 260.000 a 167.000 animales. Aunque el precio de la carne ovina ha experimentado siete semanas a la baja (mientras el de la lana se equilibra), la escasez de oferta, sumada a los elevados precios de exportación, ha impulsado los valores. Los corderos alcanzaron un promedio sin precedentes de US$ 6 por kilo, según la Asociación de Consignatarios de Ganado (ACG), y las ovejas se aproximan a los US$ 5 por kilo.

Esta disminución significativa en la faena, especialmente en el segmento de las ovejas, sugiere una «retención real» de vientres. Alfredo Fros, presidente del Secretariado Uruguayo de la Lana (SUL), que celebra su 60 aniversario, explicó que «la menor proporción de faena de ovejas indica que estos animales permanecen en el campo, destinándose a la reproducción». Fros, en declaraciones a «Tiempo de Cambio» de Radio Rural, añadió que «se ha observado una fuerte inversión en hembras y carneros reproductores, con buenos precios pagados, e incluso escasez de hembras en la última zafra, lo que confirma esta tendencia». El censo de ovejas de cría ha sido revisado al alza, alcanzando 2.661.372, unas 28.000 más que la cifra preliminar de 2.633.261. El titular del SUL expresó optimismo: «Anticipamos una recuperación en la población ovina para el próximo año. Es crucial maximizar la supervivencia de los corderos en la parición para lograr ese punto de inflexión».

Los valores de la lana también actúan como un fuerte incentivo. En comparación con el año anterior, las lanas medias y gruesas duplicaron su precio, mientras que las finas (de 21 micras o menos) experimentaron alzas de entre 60% y 70%, dinamizando la zafra comercial 2025/26. El mercado lanero local se ha caracterizado por una demanda sostenida y precios sobresalientes, lo que ha llevado a que, en las últimas semanas, solo se registren transacciones esporádicas debido a la escasa disponibilidad de lana en poder de los productores. En Australia, la solidez de los precios se mantiene, aunque la reciente fluctuación del dólar australiano frente al estadounidense generó un escenario mixto: el Indicador de Mercados del Este (IME) disminuyó 11 centavos en moneda local, situándose en AU$ 18,86 por kilo base limpia, pero ascendió 15 centavos en dólares estadounidenses, alcanzando US$ 13,67. Este último valor representa un nuevo pico para la zafra actual y el más alto desde abril de 2019. La moneda australiana superó los 72 centavos de dólar estadounidense, un nivel no visto desde 2022, impulsada por la reciente decisión del Banco de la Reserva de Australia (RBA) de incrementar la tasa de interés, sumado a una depreciación del dólar estadounidense. Los ajustes de precios fueron más pronunciados en las lanas Merino, mientras que los lotes Corriedale y cruza mostraron una mayor estabilidad en comparación con la semana previa, lo que contribuyó a establecer un piso para el índice general. La tendencia alcista del mercado «permanece inalterada», con una competencia de compradores selectiva. Se comercializó el 92,7% de la oferta, una cifra ligeramente inferior a semanas anteriores, a pesar de una reducción en el volumen ofrecido, que se espera disminuya aún más la próxima semana.

En cuanto a las exportaciones, el precio por tonelada de carne ovina experimentó un retroceso significativo en abril, descendiendo de picos históricos superiores a los US$ 7.000 a US$ 5.674. A pesar de esta caída, los valores se mantienen en niveles excepcionalmente altos, con la esperanza de una recuperación cuando se restablezca la demanda de Israel, un mercado que tradicionalmente paga las tarifas más elevadas por la carne ovina con hueso. El volumen de carne ovina exportado mostró una contracción interanual del 25%. Al igual que en el caso de la carne vacuna, China se posicionó como el principal destino con una ventaja considerable, acaparando el 42% del total exportado y multiplicando por seis su operativa de abril de 2025. Brasil ocupó el segundo lugar en volumen. Además, en abril se observó el regreso de mercados de Medio Oriente que habían pausado sus compras en marzo debido al conflicto entre EE. UU. e Irán. Países como Arabia Saudita, Emiratos Árabes Unidos, Jordania, Kuwait y Qatar reanudaron sus importaciones, sumando un total de 224 toneladas. En lo que va del año, Uruguay ha exportado 3.484 toneladas, con un valor promedio récord de US$ 6.648. Esto representa una disminución del 29% en volumen, pero un notable incremento del 30% en valor en comparación con el mismo período del año anterior.

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