El Ecosistema Agrifoodtech del Cono Sur: Innovación Crucial para la Seguridad Alimentaria Frente a Desafíos Persistentes

La recién concluida Food Security Week, celebrada entre el 21 y el 23 de abril en Buenos Aires, puso de manifiesto el inmenso valor y el notable crecimiento del ecosistema agrifoodtech en el Cono Sur. Este sector vital, que agrupa a 468 startups, se presenta como un pilar fundamental para potenciar la producción y garantizar el acceso a alimentos, aunque opera en un entorno marcado por oportunidades significativas y retos estructurales.

El evento, organizado en el marco de la iniciativa FoodRise —impulsada por Eatable Adventures y respaldada por BID Lab—, congregó a cerca de 200 actores clave del rubro con el fin de catalizar soluciones concretas a los complejos desafíos de la seguridad alimentaria en la región. Durante el encuentro, se realizó la presentación preliminar del informe “El ecosistema AgriFoodTech en el Cono Sur”. Este estudio exhaustivo analiza el panorama de la innovación agroalimentaria en Argentina, Chile, Uruguay y Paraguay, destacando su potencial para mejorar la seguridad alimentaria. El informe completo estará disponible en las próximas semanas en la web de FoodRise.

El relevamiento detalla la existencia de 468 startups agrifoodtech en la región, con una fuerte predominancia en Argentina (65,7%) y Chile (24,8%). Uruguay (7,3%) y Paraguay (2,2%) muestran un ecosistema en fase de consolidación. En cuanto a la tipología de soluciones, el sector se inclina notablemente hacia la producción y transformación de alimentos, con el 43,8% de las empresas enfocadas en agritech y un 36,7% en el desarrollo de nuevos alimentos.

A pesar de este prometedor desarrollo, el informe subraya la coexistencia de desafíos estructurales acuciantes. En América Latina, un alarmante 38% de la población sufre inseguridad alimentaria y el 7% padece hambre, evidenciando brechas persistentes en el acceso a recursos básicos. Si bien el Cono Sur posee condiciones ventajosas, como una robusta base científico-tecnológica y una capacidad productiva de alcance global, enfrenta importantes obstáculos para su pleno despliegue. Entre estos, se destacan la insuficiencia de capital para fases de escalamiento, la limitada colaboración entre los diferentes actores y las dificultades para la adopción tecnológica a gran escala.

En el panorama de la inversión, y a pesar de una contracción global del 37% en el sector durante el primer semestre de 2025, América Latina consiguió atraer 200 millones de dólares en el mismo período, concentrados principalmente en tecnologías aplicadas a las etapas iniciales de la cadena agroalimentaria. En este contexto, el informe concluye que el Cono Sur tiene un gran potencial para erigirse como un polo de innovación agrifoodtech, siempre y cuando se avance en una mayor articulación, financiamiento adecuado y una sólida coordinación regional.

La Food Security Week, impulsada por FoodRise, representa un hub regional diseñado para fortalecer este ecosistema. Actualmente, su primer programa de aceleración está potenciando a 12 startups locales, comprometidas con la creación de un sistema alimentario más seguro, equitativo y sostenible. Sergio Zúñiga, Vicepresidente Regional para Latam de Eatable Adventures, enfatizó que “el Cono Sur tiene un gran potencial para ser un actor relevante en la innovación alimentaria global. El reto es articular ese potencial para escalar, y eventos como la Food Security Week son cruciales para lograrlo. Desde Eatable Adventures, con FoodRise, estamos activando ese potencial para que se traduzca en un impacto real en la seguridad alimentaria de la región”.

El evento de este año puso en relieve un dilema central: aunque el Cono Sur genera alimentos para millones, persisten desigualdades en el acceso, la calidad y la equidad alimentaria, afectando desproporcionadamente a mujeres y comunidades vulnerables. Ante esta realidad, la semana de la seguridad alimentaria reafirmó la necesidad imperante de impulsar soluciones basadas en la innovación, la tecnología y la colaboración intersectorial como ejes para transformar los sistemas alimentarios.

Eatable Adventures, como referente global en la aceleración Foodtech, lidera la transformación del sistema alimentario hacia modelos más igualitarios, sostenibles, saludables y resilientes. A través de alianzas estratégicas con startups, corporaciones, gobiernos e inversores, promueve la integración de tecnologías avanzadas en toda la cadena agroalimentaria, contando con un fondo de inversión de 30 millones de euros para apoyar el crecimiento de startups disruptivas. Por su parte, BID Lab, la rama de innovación y capital de riesgo del Grupo Banco Interamericano de Desarrollo, se enfoca en el emprendimiento y la tecnología para co-crear soluciones a desafíos de desarrollo y activar nuevas industrias en América Latina y el Caribe, apoyando startups de alto impacto con financiación flexible, conocimiento y conexiones globales.

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