El director de la Dirección General Forestal (DGF) del Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP), Gastón Martínez, afirmó que el sector forestal constituye uno de los principales impulsos para el desarrollo productivo de Uruguay. En una entrevista concedida a El Observador el 15 de julio de 2026, Martínez abordó la situación actual del sector, los proyectos en marcha y el reto de consolidar una «política de Estado».
Durante la conversación, el jerarca de la DGF detalló el avance de tres grandes emprendimientos que utilizarán madera de pino. Asimismo, resaltó el crecimiento interanual del 4% en las exportaciones al cierre del primer semestre de 2026 y valoró el reconocimiento internacional a Uruguay por su exitosa protección del bosque nativo. Entre las iniciativas más relevantes de la administración forestal, mencionó la implementación del Certificado de Libre Deforestación, la nueva Cartografía de Bosque Nativo, la aplicación de tecnologías de teledetección para combatir ilícitos en áreas de forestación nativa, y una intensa labor de extensión, educación y vinculación con la sociedad. Martínez enfatizó que el desafío actual es mantener la sostenibilidad productiva y el ordenamiento territorial, capitalizando la experiencia para asegurar un impacto social positivo.
**Nuevo impulso en la generación de valor agregado**
Respecto a la dinámica del sector, Martínez explicó que la fase industrial es la que actualmente impulsa la agraria, determinando las especies cultivadas, el manejo y las rotaciones. Subrayó la predominancia del eucalipto (90%) sobre el pino (10%). La puesta en marcha de los tres grandes emprendimientos basados en pino es una noticia alentadora, que podría revertir la tendencia a la baja de la superficie de esta especie y fomentar un mayor valor agregado a nivel nacional, vital para el progreso de las localidades del interior. También señaló que, si bien grandes empresas han logrado procesar la madera sólida de eucalipto grandis, el Centro Tecnológico Forestal Maderero (CTFM), en cuyo directorio participa la DGF, está trabajando en proyectos para facilitar su aprovechamiento industrial mecánico en aserraderos de menor escala. La industria celulósica, por su parte, se mantiene estable en su producción, consolidándose como el segundo bien exportable del país.
**Balance exportador del primer semestre de 2026**
Martínez informó que, tras un 2025 de baja en el valor de las exportaciones por la caída del precio de la celulosa, el primer semestre de 2026 mostró un crecimiento interanual del 4%, alcanzando un valor acumulado de exportación de US$ 1.177 millones, a pesar de la compleja coyuntura global. Los demás productos se mantuvieron estables en torno a los US$ 210 millones, con una disminución en el valor del chip compensada por el aumento de la madera rolliza. En total, el sector logró exportaciones de casi US$ 1.400 millones en el primer semestre. El jerarca vinculó el despegue de la agroindustria forestal a la política de Estado instaurada hace cuatro décadas.
**Progreso en el valor agregado y el atractivo de inversiones**
Sobre el agregado de valor a la madera, el director de la DGF confirmó que la dirección es favorable, y los nuevos emprendimientos generarán un nuevo impulso. Resaltó que el crecimiento está directamente ligado a la capacidad de atraer inversiones. Uruguay ofrece fortalezas claras, como su marco regulatorio y solidez institucional, además de la capacidad para cumplir con las nuevas exigencias comerciales internacionales, como la trazabilidad de productos libres de deforestación.
**Regulaciones y protección del bosque nativo**
En cuanto a las regulaciones, Martínez explicó que la normativa forestal, desde la ley de 1987, ha tenido más de 30 decretos de revisión, lo que demuestra una dinámica para asegurar la sostenibilidad productiva del país. Respecto a la protección del bosque nativo, un sello distintivo de Uruguay, afirmó que el país ha sido exitoso en su política de conservación, destacándose en la región. Mencionó exenciones impositivas para bosques registrados y un marco legal estricto. A pesar de los esfuerzos, reconoció el desafío de mantener este estatus frente a la presión por el uso de la tierra y el cambio climático, e hizo un llamado a la sociedad para colaborar en la vigilancia y el control, promoviendo el uso responsable y con planes de manejo autorizados. Subrayó que Uruguay es reconocido internacionalmente por el cumplimiento de sus compromisos ambientales, y los nuevos requisitos de la Unión Europea sobre productos libres de deforestación están siendo abordados mediante iniciativas públicas.
**Relevancia del sector y calidad del empleo**
Para contextualizar la relevancia del sector, Martínez indicó que el sector forestal cuenta con más de 1.1 millones de hectáreas de bosques plantados (aproximadamente el 6.6% del territorio nacional). Esta cadena productiva genera empleo, impulsa el desarrollo del interior, agrega valor y posiciona a Uruguay como proveedor confiable de productos renovables y sostenibles para más de 60 países. Atribuyó este éxito a una visión estratégica de largo plazo, iniciada con los estudios de la CIDE en 1964 y fortalecida por la Ley Forestal de 1987, aprobada por unanimidad, consolidándose como una política de Estado exitosa. El desafío es ahora mantener la sostenibilidad productiva y el ordenamiento territorial.
Sobre la calidad del empleo, el director de la DGF destacó un estudio del CTFM que concluye que la forestación ha impulsado la infraestructura, diversificado y mejorado la calidad del trabajo mediante regulaciones y tecnificación. Los empleos son en su mayoría estables, formales y mejor remunerados que en otras actividades rurales tradicionales.
**Otros emprendimientos de la DGF**
Martínez detalló otros proyectos de la DGF, incluyendo la mejora de la gestión mediante la implementación del Sistema Nacional de Información de Bosques (SNIB), que ha digitalizado el 100% de las solicitudes de registro o planes de manejo del bosque nativo, y que antes de fin de año integrará el bosque plantado. Mencionó el desarrollo del Certificado de Libre Deforestación para facilitar el cumplimiento de las exigencias de la Unión Europea para productos sensibles como carne, cuero, soja y derivados de madera. La DGF también está elaborando la nueva Cartografía de Bosque Nativo, fundamental para el reporte del Indicador clave de desempeño 2 (KPI2) del Bono Soberano de 2022. La detección de intervenciones ilícitas en el bosque nativo se ha fortalecido gracias a nuevas tecnologías de teledetección, optimizando la fiscalización.
Finalmente, destacó la labor de extensión, educación y vinculación de la DGF con la sociedad, a través de jornadas técnicas, capacitaciones, visitas y campañas sobre prevención de incendios, conservación del bosque nativo, sanidad forestal y construcción con madera. Adicionalmente, la Comisión Honoraria de la Madera, presidida por la DGF, impulsa un trabajo interinstitucional para el desarrollo de la construcción con madera, la capacitación y la investigación. También promueve sistemas silvopastoriles entre productores agropecuarios como herramienta para fortalecer la ganadería, mejorar el bienestar animal y aumentar la resiliencia climática.
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