El Ministerio del Interior ha destacado la labor de Drago, un perro policía cuya habilidad fue crucial para la incautación de más de 100 kilogramos de pasta base. Esta importante confiscación fue llevada a cabo por la Dirección General de Represión al Tráfico Ilícito de Drogas (DGRTID) durante un operativo el pasado sábado 9 en la Ruta 1.
Drago, un pastor belga malinois de cuatro años, pertenece a la cuarta generación de caninos especializados en la detección de estupefacientes dentro de la brigada antidrogas del Ministerio. El cargamento identificado por Drago representa más de 790.000 dosis de pasta base de cocaína, según cifras oficiales.
La sustancia ilícita se encontraba disimulada en el suelo de una camioneta con matrícula paraguaya. El operativo tuvo lugar en un puesto de control vehicular establecido por la DGRTID en la intersección de la Ruta 1 y el Camino General Escuela Basilio Muñoz. Los agentes, al realizar una inspección visual, notaron una irregularidad en el piso del vehículo, lo que motivó la solicitud de la intervención de Drago. El canino, al percibir el olor distintivo de los narcóticos, realizó una «indicación pasiva», sentándose precisamente sobre el punto donde el alijo estaba escondido, una acción que el Ministerio destacó con un video sobre las habilidades de estos animales.
Drago pertenece a la camada D, lo que lo posiciona como miembro de la cuarta generación de perros detectores de la Dirección General de Represión al Tráfico Ilícito de Drogas. Su adiestramiento se inició a los 45 días de edad y se prolongó por un año y medio hasta alcanzar su fase preoperativa. Este proceso formativo comprende una fase de «habituación», donde el perro se familiariza con diversos ambientes de trabajo, tales como controles viales, inspecciones carcelarias, allanamientos, revisiones en terminales de transporte de pasajeros y aeropuertos, así como la detección en paquetería.
El Ministerio detalla que el entrenamiento de estos canes se realiza con pseudosustancias, que son compuestos sintéticos diseñados para replicar los olores de narcóticos como la marihuana, cocaína, pasta base y MDMA. Esto les permite desarrollar una aguda capacidad para reconocer diversos tipos de estupefacientes a través de su aroma característico.
Más allá de la obediencia y la disciplina, los formadores enfatizan que atributos fundamentales para la selección de estos perros son su pasión por el juego, su tenacidad en la búsqueda, su vigor físico y su carácter. Desde el inicio de su servicio, Drago ha participado en numerosas intervenciones exitosas y ha contribuido a importantes incautaciones, demostrando una notable valentía y profesionalismo, lo que lo consagra como un componente esencial en el combate contra el narcotráfico.
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