La Sociedad Uruguaya de Ciencia del Suelo interviene en el debate por los planes de manejo del recurso: los considera política de Estado y propone mejoras.

La Sociedad Uruguaya de Ciencia del Suelo (SUCS) ha aportado su perspectiva al diálogo en torno a los planes de uso y manejo del recurso suelo, subrayando que «cuidar el suelo no es una carga accesoria, sino una condición esencial para la productividad, la competitividad y la sostenibilidad del Uruguay presente y futuro». La organización, liderada por Verónica Ciganda y compuesta por profesionales de diversos ámbitos (gobierno, empresas, investigación, educación), publicó un documento expresando su postura «como sociedad científica» en respuesta a recientes cuestionamientos públicos sobre la eficacia y relevancia de los Planes de Uso y Manejo Responsable de Suelos (PUMRS).

Esta intervención se produce tras declaraciones como las del presidente de la Asociación Rural del Uruguay (ARU), Rafael Ferber, en la Expo Rural de Melilla. Ferber había cuestionado los PUMRS, señalando que, a pesar de su intención original de proteger el recurso, generaban «un costo duro en el Estado y en los productores» debido a su enfoque burocrático y a la ausencia de estudios objetivos sobre su impacto a cinco años de su implementación. Anunció que la ARU se encargaría de generar dicho estudio. Por su parte, el ministro de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP), Alfredo Fratti, se mostró abierto a revisar los planes, aunque enfatizó su importancia al afirmar: «Estoy de acuerdo, pero no que no existan, con esto mejoramos bastante».

En su comunicado, la SUCS destaca que la conservación del suelo ha sido una «política de Estado de larga trayectoria» en Uruguay, reflejo del reconocimiento de este como un recurso estratégico para la producción agrícola, el ambiente y el desarrollo nacional. Argumenta que el suelo es un recurso finito y no renovable en escalas de tiempo humanas, cuya degradación impacta negativamente tanto la productividad futura como los diversos servicios ecosistémicos que provee.

Los PUMRS, según la SUCS, surgieron como una respuesta técnica e institucional crucial frente al aumento del riesgo de erosión provocado por los cambios en los sistemas agrícolas. Su diseño se basó en el conocimiento científico acumulado en el país, integrando investigación nacional, experiencia productiva y las capacidades técnicas disponibles tanto en el sector público como en el privado. La Sociedad subraya que su implementación ha representado «un avance relevante en materia de gobernanza de recursos naturales». Desde una óptica técnica, los planes funcionan como una herramienta preventiva destinada a mantener las pérdidas de suelo dentro de niveles aceptables, fomentando sistemas productivos compatibles con la sostenibilidad. Además, su desarrollo e implementación han promovido mejoras en la planificación predial, el monitoreo, el uso de información geoespacial y la adopción de buenas prácticas de manejo.

A pesar de su valoración positiva, la SUCS reconoce que, «como toda política pública, los PUMRS son perfectibles». Considera que la mejora continua, la actualización metodológica, la simplificación administrativa cuando sea pertinente y el fortalecimiento de la extensión y la comunicación con los productores son objetivos «legítimos y deseables». Sin embargo, advierte que la revisión de estos instrumentos no debe confundirse con la desvalorización de sus fundamentos científicos ni con el debilitamiento de los logros ya alcanzados en la conservación del suelo. Finalmente, la SUCS enfatiza que el debate público sobre estos temas debe fundamentarse en «evidencia, información técnica rigurosa y una visión de largo plazo», recordando que Uruguay ha forjado un valioso reconocimiento nacional e internacional en el manejo sostenible de suelos, un activo crucial en un escenario donde los mercados exigen cada vez más garantías ambientales y trazabilidad productiva.

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