Los precios de los granos no logran seguir el ritmo del petróleo: fluctuaciones en soja y trigo

En el actual escenario global, los precios del petróleo y el gas continúan su escalada, impulsados por el conflicto bélico en Oriente Medio, una situación que los mercados de granos, con notables ajustes en soja y trigo, no consiguen replicar. La Agencia Internacional de Energía (IEA) ha catalogado esta coyuntura como la «amenaza más significativa en la historia para el sistema energético global», estimando que normalizar el flujo de hidrocarburos desde el Golfo Pérsico podría demandar al menos seis meses.

El costo de la energía se posiciona como el factor principal que influye en las cotizaciones de los granos. En este contexto, la soja sufrió una baja de US$ 20 por tonelada en una semana, mientras que el valor del trigo se enfrenta a una marcada inestabilidad.

La soja, si bien mantiene cotizaciones un 10% superiores a los US$ 395 por tonelada registrados a principios de 2026, ha experimentado un retroceso esta semana. Su valor volvió a caer a los US$ 432, el nivel previo al inicio de los ataques entre Estados Unidos e Israel en Irán, el 28 de febrero.

El aceite de soja, por su parte, mostró una recuperación parcial tras una fuerte baja del 5% el lunes, estabilizándose en US$ 1.440 por tonelada, un 3% menos que el viernes anterior. Este producto se mantiene en un punto alto de los últimos dos años, impulsado por la expectativa de una mayor demanda para la producción de biocombustibles en Estados Unidos, lo que ofrece un cierto soporte al grano. La soja, en general, ajustó un 5% en la semana, después de una caída de US$ 25 el primer día hábil.

A nivel local, las referencias para la soja fluctuaron de US$ 380 a US$ 390 por tonelada durante la última semana, un descenso respecto a los US$ 410 de la semana previa, considerado el precio más alto en dos años, aunque pocos productores pudieron capitalizarlo debido a la incertidumbre sobre el volumen final de la cosecha.

En una semana de ajustes generalizados para los commodities agrícolas, los cultivos con mayor contenido de aceite mostraron una mejor resistencia. La colza fue el cultivo que menos se devaluó, con un cierre semanal del 1% a la baja en la posición febrero 2027 del mercado Matif de París, un indicador clave para la próxima zafra uruguaya.

La diferencia de precios favorable que las oleaginosas de invierno (colza y carinata) mantienen frente a los cereales en el mercado doméstico –con US$ 500 por tonelada de colza y US$ 565 de carinata versus US$ 234 para la cebada y US$ 190 para el trigo de la próxima cosecha– refuerza la intención de siembra para las brásicas. Este tema fue central en la Expoactiva 2026, donde se proyectaron áreas de 300 mil hectáreas para colza y 50 mil para carinata, posicionando a estas oleaginosas como los cultivos dominantes de la zafra invernal y llevando el stock de semillas al borde del agotamiento.

Las tardías lluvias han afectado a gran parte de los campos de soja en el sur del país, lo que anticipa rendimientos que podrían reducirse a la mitad o incluso a un tercio de los obtenidos en la zafra anterior. Los productores enfrentan ahora una siembra de invierno con un incremento de costos y riesgos crecientes.

El mercado del trigo en Chicago experimentó una caída del 3% en una semana caracterizada por una alta inestabilidad. La posición de diciembre de 2026, que sirve de referencia para la próxima cosecha de cereales en Uruguay, ajustó en menor medida, un 2,5%, descendiendo de US$ 240 a US$ 234 por tonelada en la semana. Una leve mejora en las condiciones climáticas de las zonas productoras en Estados Unidos y la apreciación del dólar frente al euro contribuyeron a la presión bajista en este mercado volátil. Además, los datos de la cosecha argentina, que confirman un récord de 27,9 millones de toneladas y exportaciones históricas de 18,5 millones de toneladas, tampoco ejercen una presión alcista sobre los precios.

Las cotizaciones locales al cierre de la semana, ya con los planes de las malterías para la cebada 26/27 oficializados, situaron los valores en US$ 234 por tonelada para la cebada y US$ 190 para el trigo.

El maíz en las pizarras locales se cotiza a US$ 240 por tonelada, un precio que se acerca a la paridad de importación desde los US$ 235 de la semana anterior. A medida que los resultados de una cosecha que se prevé inferior a lo esperado comiencen a impactar en la oferta, los precios podrían continuar su tendencia alcista. En Argentina, la primera estimación oficial proyecta una producción récord de 64 millones de toneladas, lo que representa un aumento del 24% (12 millones de toneladas) con respecto a 2025, en un momento en que el avance de la cosecha alcanza el 14% sobre los 10,5 millones de hectáreas sembradas.

La cosecha de arroz en Uruguay ha alcanzado un avance del 21% sobre las 163.757 hectáreas sembradas, mostrando mayor dinamismo en la región norte del país. El cierre de la campaña comercial 2024/2025 de arroz, al 28 de febrero, registró un notable incremento del 34% en el volumen de exportaciones, aunque acompañado de una caída del 13% en términos de dólares, debido a un desplome del 35% en los precios. Las ventas de arroz cáscara constituyeron casi el 38% del volumen total, frente al 14% de la zafra precedente. México se consolidó como el principal destino, acaparando el 39% de las transacciones. En Brasil, los valores continúan en ascenso gradual, aproximándose a los US$ 11,50 por bolsa de 50 kilos de arroz, tras superar los US$ 11 al cierre de la semana anterior y consolidar un incremento del 7,2% en el valor promedio de los últimos 30 días.

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