Mercado del ganado gordo estancado por la presión frigorífica, mientras la carne exportada mantiene precios sólidos

El sector del ganado gordo enfrenta una semana de negociaciones escasas, marcada por una drástica reducción en los precios ofrecidos por las plantas frigoríficas, valores que los productores rechazan. Este escenario de baja oferta se ve acentuado por las favorables condiciones climáticas, incluyendo recientes lluvias que benefician a los ganaderos. Paralelamente, la atención del rubro se dirige a la Expoactiva Nacional, que concluye este sábado 22 de marzo de 2026.

Las principales industrias cárnicas han implementado nuevas rebajas en sus ofertas, reduciendo entre 15 y 20 centavos de dólar por kilo para novillos y vacas, una magnitud comparable a las correcciones de la semana previa. Federico Constantin, de Alejandro Ilundain y directivo de la Asociación de Consignatarios de Ganado (ACG), describió el mercado del ganado gordo como uno con «escasa oferta que se retrajo aún más ante las nuevas propuestas de precios».

Actualmente, las ofertas de la industria se sitúan entre US$ 5,10 y US$ 5,20 por kilo de novillo, y alrededor de US$ 4,80 para la vaca, cifras que, según los operadores, «no han sido aceptadas» mayoritariamente por los productores. Las condiciones de entrada varían desde una semana hasta 20 días, superando la Semana de Turismo, y aún se concretan entregas correspondientes a acuerdos previos con precios más elevados.

La ACG, en sus últimas referencias, reportó una caída promedio de 17 centavos en el precio del novillo gordo, que pasó de US$ 5,67 a US$ 5,50 por kilo. Los novillos especiales de exportación también vieron un ajuste, de US$ 5,74 a US$ 5,54. La vaca experimentó una baja de 24 centavos, de US$ 5,40 a US$ 5,16 por kilo, lo que representa una corrección del 4,5%. La categoría vaquillona, con fuerte demanda de los corrales y en crecimiento dentro de la faena, retrocedió de US$ 5,54 a US$ 5,37 por kilo en los promedios de la ACG de la semana anterior.

La disminución de la oferta y la atenuada demanda se reflejan en el volumen de faena, que, aunque ligeramente superior a la semana previa, alcanzó solo 41.039 cabezas. Numerosas plantas frigoríficas operan con capacidad reducida o se encuentran inactivas. Se confirmó que el frigorífico Canelones, de Minerva, suspenderá sus actividades desde el 24 de marzo hasta finales de abril, y San Jacinto hará lo propio a partir del 30 de marzo. Durante las dos primeras semanas de marzo, la faena totalizó 77.894 vacunos, marcando una contracción interanual del 5,3%.

Ariel Núñez, de Freire Negocios Rurales, explicó que la industria ha «ajustado el mercado no faenando, una estrategia para enfriar la situación, aunque no es sostenible a largo plazo». La relación Hacienda/Exportación descendió a 1 la semana pasada, y el sector industrial ha indicado que, con los actuales precios de exportación, el valor de equilibrio para el novillo debería rondar los US$ 5 por kilo.

En contraste con el mercado interno, el ámbito de las exportaciones de carne vacuna muestra una firmeza notable. La demanda de China se mantiene robusta, tanto en volumen como en precio, con los datos de importación revelando un primer bimestre récord para el gigante asiático. La Unión Europea también sostiene una demanda sólida. Aunque Estados Unidos lidera las colocaciones de carne uruguaya en lo que va del año, las exportaciones totales a todos los destinos han experimentado una contracción del 8,7% en 2026. Según cifras preliminares del Instituto Nacional de Carne (INAC), el precio semanal de exportación de carne vacuna alcanzó los US$ 5.962 por tonelada, mientras que en los últimos 30 días móviles se situó en US$ 5.489 por tonelada, cifras próximas a los picos históricos.

La firmeza en los precios de los terneros, sumada a la significativa corrección a la baja del ganado gordo, ha provocado que la relación de reposición ascienda de 1,29 a 1,35. Este valor representa un máximo en dos años, favoreciendo la cría, con los terneros cotizando a precios récord tanto por kilo como por bulto, superando el promedio histórico de 1,25 para la relación flaco/gordo. Las lluvias pronosticadas para este sábado ofrecen un alivio a los productores del sur, un factor crucial para el ganado de reposición en plena zafra de terneros, donde la oferta creciente aún no refleja con la misma intensidad el ajuste que sufre la hacienda gorda.

Núñez detalló que, si bien «en enero y febrero la exportación de terneros no fue muy activa, desde principios de marzo muestra buenos valores». Ejemplificó con terneros de 220 kilos negociándose alrededor de US$ 3,80, y vaquillonas Angus de dos dientes con menos de cuatro meses de preñez alcanzando los US$ 1.100. También hay interés en terneras de razas definidas, con precios cercanos a US$ 3,50. Sin embargo, los corrales presentan una actividad más tranquila. Núñez anticipó que «en la reposición, la baja se consolidará debido a la mayor oferta y la persistencia de la sequía, ya en las puertas del otoño».

Respecto a los próximos días, Constantin proyecta que la oferta de ganado gordo se mantendrá muy restringida. «Considero que los productores no están dispuestos a vender sus animales a estos precios, y si se concretan las lluvias pronosticadas para el sábado, la retención será aún mayor», afirmó. Núñez, por su parte, percibe una tendencia de estabilidad en el mercado, más allá de los ajustes actuales. «Observo un mercado firme, con una demanda de carne interesante», comentó, señalando la necesidad de «más lluvias» para garantizar las reservas de forraje. Subrayó que, aunque «la industria buscó contener el precio para evitar una escalada total, la demanda y el interés de compra por la carne siguen presentes».

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