[t]Los granos registran un significativo incremento semanal; la soja alcanza su punto más alto desde 2024[/t]

[c]El mercado de granos experimentó una notable escalada esta semana, con la soja liderando las ganancias y alcanzando su valor más elevado desde mayo de 2024. Este es el cuarto incremento semanal consecutivo para el cultivo en la Bolsa de Chicago, donde la cotización para la posición julio de 2026, clave para la próxima cosecha en Uruguay, se aproximó a los 435 dólares por tonelada al cierre de la semana. A nivel local, los precios se movieron en el rango de 390 a 395 dólares por tonelada, superando en 20 a 25 dólares las expectativas de 365 dólares previas a la siembra.

No obstante, la escasez de precipitaciones y la consiguiente merma en los rendimientos proyectados están afectando los márgenes de los productores. Esta situación los disuade de vender sus existencias, a pesar de las atractivas cotizaciones. Particularmente en el centro del país, se anticipan descensos de rendimiento de entre 600 y 700 kilogramos por hectárea respecto a las proyecciones de hace tres meses, con un promedio actual cercano a los 2.000 kg/ha, muy por debajo del récord nacional de más de 3.000 kg/ha registrado en la campaña anterior.

El ascenso sostenido en los precios de la soja y otras oleaginosas como el girasol y la colza se sustenta principalmente en el robusto desempeño del aceite de soja, que ha avanzado un 25% en lo que va del año, superando a otras materias primas. Se proyecta un incremento significativo en la proporción de biodiesel mezclado con gasoil en Estados Unidos, lo que asegura una demanda firme y se posiciona como un elemento crucial en la dinámica del sector agrícola. El aceite de soja superó los 1.300 dólares por tonelada, cerrando la semana en 1.370 dólares. La escalada del petróleo a su punto más alto en siete meses también refuerza esta tendencia en el mercado de los aceites.

A nivel global, los excesos de lluvia en Brasil han influido al alza en los precios de los granos. Estas condiciones climáticas adversas están demorando la cosecha y afectando la calidad del grano, lo que ha provocado que operadores privados reduzcan sus proyecciones de producción en 1,5 millones de toneladas. A pesar de esto, la expectativa general sigue siendo la de una cosecha récord que superará los 172 millones de toneladas de la campaña anterior.

El incremento en los precios de los aceites está generando mejores perspectivas para el cultivo de colza y carinata en la próxima temporada de siembra, con proyecciones de expansión de la superficie cultivada de 300 mil a 350 mil hectáreas. Durante la semana, la Cámara Mercantil uruguaya reportó precios iniciales de referencia de alrededor de 490 dólares por tonelada para la colza destinada a la próxima cosecha. Simultáneamente, en el mercado europeo, el valor de la colza también experimentó un repunte, llegando a los 560 dólares por tonelada.

El trigo se consolidó como el cultivo más destacado de la semana y del mes, registrando un aumento del 8,5% en febrero, equivalente a casi 20 dólares por tonelada. Esto impulsó la cotización de diciembre de 2026, que sirve de referencia para la cebada maltera en Uruguay, hasta los 230 dólares por tonelada, su pico más alto en ocho meses. Entre los factores que contribuyen a este ascenso se encuentran los primeros indicios de sequía en las principales regiones productoras de trigo en Estados Unidos, el deterioro progresivo de los cultivos en Francia y las revisiones a la baja en las proyecciones de exportación de trigo de Rusia.

Si bien el alza del precio del trigo podría ofrecer un respiro a la cebada, que ha enfrentado una campaña con precios desfavorables, factores específicos de la región podrían impedir una expansión de la superficie cultivada de cebada, tras la significativa contracción del año previo. La interrupción de actividades en la maltería de Ambev en Paysandú por un mínimo de dos meses, a causa de la reducción en la demanda de malta desde Brasil, genera incertidumbre para los agricultores al planificar sus cultivos de invierno, especialmente para aquellos que optan por la cebada debido a la proximidad a la planta. Tradicionalmente, las malterías suelen comunicar sus planes para la siguiente campaña durante el mes de marzo.

En cuanto al maíz, en la Bolsa de Chicago, la posición mayo de 2026 experimentó un incremento semanal del 2%, alcanzando los 176,6 dólares por tonelada, su nivel más elevado desde el 11 de enero. Este ascenso se vio impulsado por las previsiones de un mayor consumo de biocombustibles en Estados Unidos y por los retrasos en las labores de siembra de maíz en Brasil.

Respecto al arroz, en Brasil, con la cosecha en curso, los precios se aproximan gradualmente a los 11 dólares por bolsa. En Uruguay, la maquinaria se prepara para iniciar la trilla, aunque algunas regiones han requerido una gestión cuidadosa del riego debido a la falta de lluvias. Las proyecciones de rendimiento se sitúan entre 9.000 y 9.200 kilogramos por hectárea. A pesar de una campaña desfavorable en términos de precios, con una caída del 35% en la cotización que plantea márgenes complejos para los productores, el sector arrocero pone de manifiesto el beneficio del acuerdo con la Unión Europea. Este bloque, que adquirió el 25% de la cosecha uruguaya el año pasado, brindará un acceso mejorado y la supresión de un arancel del 15%, lo que se traduciría en un ahorro anual de 15 millones de dólares.[/c]

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